Israel Vs Irán: Nuevas tensiones en Medio Oriente | ForosGenerales.com


Política

Plubicado el 23 de Mayo, 2018 | por Franklin Rodriguez

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Israel Vs Irán: Nuevas tensiones en Medio Oriente

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Durante los últimos meses hemos insistido en que el mundo se encuentra, ya no en una época de cambios, sino en un auténtico cambio de época, donde la correlación de fuerza a nivel internacional va desplazándose progresivamente desde el Atlántico occidental, hacia Eurasia y parte del Pacifico Oriental.


Esta realidad va dejando a las tradicionales instituciones multilaterales cada vez más rezagadas, al tiempo que va dando paso a una reconfiguración del orden establecido, en el cual las grandes potencias tratan de comprender su nuevo rol.

La evidencia más cercana la tenemos con Estados Unidos, que junto a la Unión Soviética había moldeado el mundo que conocemos actualmente, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta el declive y disolución de esta última en 1991, para luego erigirse como la gran potencia hegemónica global hasta el final de la primera década de este siglo.

Una vez iniciada la actual década en el año 2010, pudimos ver cómo comenzaba a gestarse un nuevo panorama internacional, caracterizado por pujantes potencias emergentes; un sistema económico desacreditado por la última gran crisis global; una Europa que se tambaleaba en sus cimientos; un Estados Unidos cada vez menos influyente entre sus aliados; y una región de Medio Oriente con primaveras inconclusas, y viejas cuentas por saldar.

Sería justamente en torno a uno de los tantos focos de tensión que persisten en Medio oriente, que la semana pasada estuvimos tratando lo relativo a la decisión de la Casa Blanca de retirarse del Acuerdo Nuclear, firmado entre Irán y las grandes potencias (EE.UU., China, Rusia, Reino Unido, Alemania y Francia), con el fin de limitar el acceso de las autoridades de Teherán a armamentos nucleares, restringiendo en cambio su uso a fines pacíficos como lo es la generación de energía.

Esta medida unilateral anunciada por el gobierno estadounidense, ha incrementado las preocupaciones de los demás signatarios del Acuerdo, toda vez que la misma deja abierta la posibilidad de una guerra a gran escala en la región, pues Irán, reforzado por los resultados favorables a su causa en la Guerra “civil” Siria y las garantías que brindaba el cumplimiento del Acuerdo, generó un temor desmedido entre potencias regionales, que dio paso a alianzas insospechadas. Uno de los principales detractores de lo acordado entre las potencias e Irán fue Israel, nación que gracias a la gran influencia que ejerce sobre Washington, logró cambiar sustancialmente la opinión del presidente Donald Trump, de una levemente crítica hacia el Acuerdo durante la campaña, a una postura de abierta oposición y condena al mismo.

Lo que nadie esperaba, sin embargo, era que casi de manera instantánea se iba a producir entre ambas naciones un enfrentamiento abierto, con ataque directo a posiciones iraníes en Siria por parte de las fuerzas armadas de Israel. Las confrontaciones comenzaron tras una denuncia del ejército israelí, donde acusaba a la Guardia Revolucionaria iraní de haber lanzado unos 20 misiles procedentes de Siria, con miras a posiciones israelíes en Altos del Golán, una zona históricamente disputada que comparte fronteras con Jordania, Líbano, Siria e Israel (el ejército israelí ocupa la zona desde la Guerra de los seis días en 1967). Sin embargo esto no ha podido ser confirmado.

Como respuestas a los supuestos ataques, donde cabe resaltar que pese a la rivalidad mutua, Irán nunca ha atacado de forma directa a Israel, las autoridades judías autorizaron el ataque con aviones caza a unos 70 objetivos iraníes en territorio sirio, advirtiendo a Damasco de no interferir. Resulta evidente que la intención de Israel ha sido mandar un mensaje a Teherán, de cero tolerancia a su expansión al oeste, aprovechando el contexto favorable que le brinda el que su gran aliado, Estados Unidos ya no esté atado al Acuerdo Nuclear, lo que ha coincidido con un preocupante silencio de parte de la comunidad internacional y de Rusia, aliado en Medio Oriente de Irán.

Irán por el momento ha optado por la contención, optando en cambio por condenar los ataques y hacer hincapié en el derecho que tiene Siria de defender su territorio.

Lo cierto es que las actuales tensiones en la zona, vienen fraguándose desde el triunfo de la Revolución iraní en 1979, donde las nuevas autoridades juraron luchar contra Israel, pero se intensificaría con el apoyo de Teherán a Bashar al Asad en la Guerra Civil Siria a partir del 2011, donde se logró contrarrestar el avance de los grupos que adversaban al régimen de Damasco, entre ellos agrupaciones terroristas como el Estado Islámico. Esa coyuntura permitió a Irán afianzar su poder más allá de sus fronteras, con la posibilidad de crear un corredor hacia el noroeste, que se extendería hacia el Líbano y pondría a Israel bajo su alcance, lo que como es de esperar, generó la alerta de las autoridades en Tel Aviv. Sobre este particular ya Israel había realizado diversas denuncias, entre ellas destacaban la supuesta existencia de depósitos de armas y defensa antiaéreas iraníes en su frontera norte, además de insistir en que Irán nunca abandonó su programa nuclear, sino que lo mantenía encubierto.

Dirigiendo nuestra mirada nuevamente a Los Altos del Golán, encontraremos que esta meseta no solo es un punto de conflicto que ha impedido un proceso de paz entre Israel y Siria, sino que implica tanto un colchón protector en términos geoestratégicos, como también un oasis fértil que suple a Israel de alimentos y agua.

Indefectiblemente, la retirada de Estados Unidos del Acuerdo ha envalentonado a los aliados tradicionales de Washington en la región, a la vez que la firma en el 2015 del mismo fue el punto de convergencia de dos naciones históricamente disimiles, como son Arabia Saudí e Israel. La oposición al citado Acuerdo llevó a las autoridades de Riad y Tel Aviv a hacer causa común, a fin de evitar una expansión de la influencia de Irán en la región, una alianza que en parte estuvo alimentada por la nueva política exterior del Reino Saudí, ahora más agresivo de la mano del rey Salman y el príncipe, Mohamed Bin Salman.

La relación gestada en torno a la oposición muta a Teherán, ha sido tal que el príncipe Bin Salman ha reconocido públicamente el derecho de Israel a existir como Estado y tener su territorio en Medio Oriente, algo inconcebible tan solo una década atrás, cuando Riad se sumaba a la “Iniciativa Árabe de Paz”, que entre otras cosas era favorable a la causa Palestina. Ante estas circunstancias, Israel parece no perder oportunidad y aprovecha para trazar límites a Irán.

Comienza a percibirse que la región cada vez va perdiendo más interés entre las grandes potencias, las cuales lejos de verla como un espacio de poder por excelencia, procuran en cambio mantener su estabilidad en beneficio de todos, por lo que se mantienen expectantes ante esta nueva etapa de hostilidad. Un gran ejemplo de esto es Rusia, nación que coincide con Irán en los intereses en Siria, pero no es desafecta a Israel.

Ya veremos qué pasa en las siguientes semanas.

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Sobre el Autor

Franklin Rodriguez

Miembro del Comité Central del PLD, Secretario de la Juventud Peledeísta.